deportes

5 deportes para mejorar la psicomotricidad de los más pequeños.

La psicomotricidad, la capacidad del sistema nervioso de producir la contracción de un músculo de forma adecuada, es probablemente la competencia más importante a lograr por los más pequeños en sus primeros años de vida.

Aunque todo ejercicio físico incrementa la motricidad, hay ciertas prácticas deportivas que son óptimas para lograr este objetivo entre los más pequeños.

“Mejorar las habilidades psicomotrices de los más pequeños a través de distintos ejercicios como recortar, pintar, dibujar y por su puesto a través de la práctica deportiva es uno de los primeros objetivos de la infancia”, señala Miguel Ángel López, jefe del Departamento de Educación Física de Primaria en Brains International School La Moraleja (Madrid).

“Un mal desarrollo de estas habilidades podría desencadenar en movimientos incontrolados, dificultades de coordinación, alcance limitado o fuerza reducida”, añade el profesor.

5 deportes para mejorar la psicomotricidad

· Predeporte: En las edades más tempranas de la infancia, puede ser complicado introducir a los niños más pequeños en las complejas normas de un deporte. En estos casos, el predeporte o juego pre-deportivo permite a los más pequeños desarrollar sus habilidades psicomotrices a través de divertidos juegos. De esta forma, los niños aprenderán a ver el deporte como algo divertido al mismo tiempo que mejoran sus destrezas motrices.

· Natación: Es el deporte más recomendado por pediatras y doctores. La razón es simple, casi todos los músculos del cuerpo se activan cuando estamos en el agua. Además ayuda a mejorar el control de la respiración, aumenta la fuerza y la resistencia de los niños.

También el deporte rey:

· Fútbol: El deporte rey también es un buen aliado para desarrollar la psicomotricidad de los más pequeños. El trabajo en equipo, el sentimiento de pertenencia a un grupo y la coordinación son valores que se aprenden jugando a este deporte. Sus beneficios físicos están relacionados con la mejora de la coordinación y el aumento de la resistencia física.

· Baloncesto: Permite desarrollar a los niños muchas habilidades entre las cuales destacan la rapidez, la concentración y el equilibrio. De la misma manera que el fútbol, ayuda a los más pequeños a relacionarse y a aprender que significa jugar en equipo.

· Judo: Aunque menos practicado que los anteriores, es un deporte de tradición en el cual se desarrollan las destrezas y habilidades básicas de nuestros pequeños. Aprenden a controlar su cuerpo y emociones así como, a través del contacto y el juego, a respetar a sus compañeros.

“A la hora de elegir el mejor deporte para los más pequeños es fundamente tener en cuenta sus gustos y aficiones. Nunca debemos imponer a un niño la realización de una determinada práctica deportiva, ya que se fomentará el rechazo de los más pequeños hacia la misma” concluye Miguel Ángel López.

Fuente: https://www.practicodeporte.com/